Nota de prensa, 26 de septiembre

Informe al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CESCR) de Naciones Unidas.

El Observatorio Ciudadano COVID-19 Nicaragua y la Red Internacional de Derechos Humanos (RIDH) han enviado al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas el informe ​“La falta de Información, Prevención y Atención Médica Sobre la Crisis de COVID-19 en Nicaragua”​ (Artículos 17 y 7 del Pacto).

El objeto de este documento es informar al Comité, para que este pueda formular las recomendaciones pertinentes, consistentes con la Declaración Comité del 17 de abril 2020 sobre la pandemia del COVID-19 y sobre la falta del Estado de Nicaragua para cumplir con sus obligaciones, conforme al Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (“Pacto”), de respetar, proteger, y dar efectividad a los derechos a la salud y a la vida, entre otros derechos humanos, frente a la crisis del COVID-19.

Entre otros, el informe concluye que “​La respuesta del Estado de Nicaragua frente a la crisis de COVID-19, tal y como se resume en las secciones anteriores, no cumple con los deberes estatales de respetar, proteger, y dar efectividad a ninguno de estos elementos del derecho a la salud. Solo para dar ejemplos, el Estado no toma medidas de prevención recomendadas por la OMS y la OPS; restringe las pruebas de COVID-19; no proporciona equipos de protección suficientes; se niega el acceso a la información y a las mascarillas; se promueven prácticas sociales riesgosas; se despiden a los médicos disidentes; se hacen entierros “exprés”; y no atienden a las necesidades de los grupos más vulnerables. Y los fallos no resultan de puras limitaciones de recursos, sino de una política deliberada y consciente del Estado”.

Respetuosamente solicitamos al Comité que recomiende al Estado de Nicaragua las siguientes cuestiones:

  1. Que reconozca públicamente la gravedad de la crisis de la COVID-19 y la necesidad de tomar medidas urgentes y pertinentes para enfrentarla en todas sus dimensiones.
  2. Que atienda a las recomendaciones científicas de la OMS y la OPS en materia de prevención, información y tratamiento médico de la COVID-19 y que permita la llegada de una misión de la OPS para realizar una evaluación de la pandemia en Nicaragua, y que reanude la cooperación con mecanismos internacionales y regionales de derechos humanos.
  3. Que garantice la obtención y disponibilidad de equipos, instalaciones y medicinas adecuadas para prevenir la propagación de la COVID-19 en la población y para dar tratamiento médico a los afectados, así como un acceso amplio y equitativo a las pruebas de COVID-19, en especial a las personas que muestran síntomas.
  4. Que proporcione información actualizada de los casos, los fallecidos, y las pruebas realizadas, a través de informes periódicos o diarios con datos desagregados por departamento y municipio, sexo, edad y pertenencia a grupos vulnerables.
  5. Que prohíba la práctica de “entierros exprés” o prácticas semejantes.
  6. Que se abstenga de difundir discursos estigmatizantes, campañas de intimidación y actos de represalias hacia profesionales de la salud, periodistas y miembros de la sociedad civil que critican la respuesta del Estado frente a la crisis de COVID-19.
  7. Que tome las medidas apropiadas para enfrentar la COVID-19 entre los profesionales de salud, las personas privadas de libertad, los Pueblos Indígenas, y otros grupos vulnerables.
  8. Que asegure participación amplia de todos los sectores, incluso sociedad civil, sector privado, iglesias, ONGs y otros, en todas las etapas de la respuesta nacional a la pandemia de la CIVID-19 y en el pleno disfrute del derecho a la salud de todas las personas.
  9. Que facilite la repatriación de los ciudadanos varados en otros países conforme con la recomendación de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos y les garantice un retorno seguro y pleno goce de sus derechos.
  10. Que reintegren por medio de procedimientos rápidos y respetuosos del debido proceso a los profesionales despedidos por disentir de las políticas oficiales sobre COVID-19, o por revelar cifras reales.
  11. Que tome medidas socioeconómicas urgentes para proteger a quienes sufran económicamente como resultado de la crisis de la COVID-19.

Pueden leer el informe completo en este ​link en español y este link en ingles

COVID-19 en Nicaragua, actualizado al 16/09/2020

El Observatorio Ciudadano COVID-19 es un esfuerzo colaborativo de un equipo interdisciplinario con información proporcionada por organizaciones, redes y ciudadanía en general, que desea contribuir a llenar el vacío de información sobre la situación del COVID-19 en Nicaragua.

Nuestro equipo está conformado por voluntarias y voluntarios, profesionales de la medicina (incluyendo salubristas y epidemiólogos), comunicación, investigación, ingeniería, informática y estudiantes que aportan desde sus herramientas profesionales para hacer realidad este esfuerzo.

Informamos sobre casos sospechosos de COVID-19 y situaciones de salud pública que afectan a la población relacionadas a COVID-19 e irregularidades que vulneran derechos humanos, en especial el derecho a la salud, actuación de organismos estatales y también la situación de derechos laborales en centros privados de trabajo, en el marco de la crisis sanitaria.

Estamos conscientes de que la Salud es un derecho del pueblo y un deber de los Estados, y que como actores sociales podemos y debemos contribuir a la protección de la salud utilizando la comunicación como un instrumento de prevención.

El Observatorio Ciudadano COVID-19 en Nicaragua, estará en proceso continuo de revisión y mejora, por lo que la entrega y contenido de la información podrá variar a medida que evolucione la epidemia.

Nuestros informes no representan los datos oficiales del país.


Nota: Una persona reportada como sospechosa de Covid-19 cumple con uno o varios de estos requisitos:
1. presenta sintomatología asociada o presuntiva de Covid-19; o
2. además de sintomatología, la persona tiene una historia de viaje en los ultimos 14 dias a un país con epidemia; o
3. además de la sintomatología, la persona ha sido contacto de un caso confirmado por el MINSA.
Las muertes reportadas por el Observatorio incluyen muertes por neumonía y muertes sospechosas por COVID-19.
El Observatorio no realiza pruebas de laboratorio ni diagnóstico clínico para determinar que un caso es sospechoso.